PASA MÁS TIEMPO CON SUS HIJOS Y AHORA TIENE UN MEJOR EMPLEO.

León, Guanajuato, a 27 de junio de 2021.- Cuando Sayra Guadalupe Jasso Martínez recién ingresaba a la secundaria, en su familia se presentaron algunos problemas económicos, lo que le impidió continuar con sus estudios y tuvo que abandonar la escuela.

Mediante una visita que realizaron los promotores del Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA) a su trabajo, se enteró de la oportunidad que tenía para poder concluir con la secundaria a sus 24 años; inmediatamente se inscribió a los servicios educativos.

“Prácticamente en todos los trabajos, ya es un requisito la secundaria, entonces yo soy madre soltera y quería avanzar, crecer y sin la secundaria o los estudios no te dan trabajo; en varias ocasiones, me preguntaban hasta qué grado estudié, decía que primaria y me decían que necesitaban a alguien con secundaria mínimo, hay veces en que te desesperas porque sientes que se te cierran las puertas por falta de estudios”, dijo.

Ya con el certificado de secundaria en sus manos, Sayra consiguió empleo en una oficina, el cual le permite tener tiempo para dedicárselo a sus hijos.

Su meta es continuar con la preparatoria y servir de ejemplo para ellos, al hablarles sobre la importancia de la educación para poder acceder a mejores oportunidades laborales, económicas y personales.

“Ahorita que tengo mis papeles, mi certificado en la mano, para mí fue algo muy bonito, maravilloso, porque antes se me cerraba mi mundo y era una desesperación; si puedo seguir estudiando lo voy a seguir haciendo para progresar y eso les digo a mis hijos, que deben estudiar porque como está la situación, solamente los estudios te hacen crecer”.

Sayra tuvo que combinar su trabajo con el rol de mamá, además de estudiar para sus exámenes de secundaria, que, a pesar de ser un periodo difícil, ahora le satisface contar con su certificado de secundaria, el cual le sirvió para obtener un mejor empleo.

“El que quiere puede, yo siempre decía que no tenía tiempo porque entraba a trabajar a las 6 de la mañana y salía a las 2 de la tarde, de repente cuando hacía falta el dinero me quedaba a doblar tuno y salía hasta las 6 o 7 de la noche; pero cuando uno quiere y se propone hacer las cosas, uno busca la manera”.

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